El principal escollo para invertir en los campus es la consejera de Hacienda, defensora de la red privada. Rocío Albert estaba enemistada con el cesado Emilio Viciana

En el PP madrileño no salen de su asombro: la educación de la región ha estado desde junio de 2023 en manos de un excéntrico dramaturgo, Antonio Castillo Algarra, que teledirigía a la consejería desde los Teatros del Canal y sin tino por su absoluta falta de experiencia. Él y su órbita,

-equipo-inexperto-que-gestionaba-la-consejeria-de-educacion-madrilena-nos-llamaban-la-secta.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/educacion/2026-02-18/el-origen-de-los-pocholos-el-equipo-inexperto-que-gestionaba-la-consejeria-de-educacion-madrilena-nos-llamaban-la-secta.html" data-link-track-dtm="">conocidos como los pocholos, salieron del Gobierno la semana pasada: el consejero Emilio Viciana, dos directores generales y tres diputados. Y esta semana, su sucesora, Mercedes Cantalejo, está a punto de cerrar un modelo de financiación con los seis rectores. Ella forma parte del ala más dura del grupo parlamentario del PP. Lo demostró en la comisión de investigación a Begoña Gómez y fue premiada el pasado octubre con el cargo de viceconsejera de Universidades.