Cuando la guerra a gran escala en Ucrania entra en su quinto año, Francia e Italia abogan por retomar los contactos de primera mano con Rusia
El 24 de febrero de 2022, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, ordenó una invasión a gran escala del territorio de Ucrania en lo que denominó una “operación militar especial”, que se sumaba a la anexión de Crimea en 2014 y la subsiguiente ocupación informal de parte de las provincias de Donetsk y Lugansk.
trump.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/internacional/2026-02-24/ucrania-se-adentra-en-el-quinto-ano-de-guerra-entre-el-desgaste-y-la-presion-de-trump.html" data-link-track-dtm="">Cuatro años después, el Kremlin no ha logrado sus objetivos de derrocar al Gobierno de Volodímir Zelenski y garantizar el reconocimiento internacional de los territorios que ocupa en Ucrania. La guerra es una espada de Damocles colgada sobre el futuro de Europa y, ante los escasos avances tanto en el campo de batalla como en las conversaciones bilaterales entre Ucrania y Rusia, países como Francia o Italia han abogado por reatar los contactos directos con el Kremlin. ¿Es una buena idea? Los analistas Ignacio Molina, del Real Instituto Elcano, y Nicolás de Pedro, del Institute for Statecraft de Londres, debaten sobre la cuestión.






