La cuestión territorial y la vuelta a la mesa de negociación de un propagandista de Putin complican el diálogo en Ginebra. Zelenski pide que Europa se sume al proceso

Ucrania, Rusia y Estados Unidos han continuado este miércoles en Ginebra (Suiza) las conversaciones a tres bandas que iniciaron el martes para intentar acordar un alto el fuego que conduzca a un acuerdo de paz en Ucrania. Los negociadores trabajan en dos equipos: militar y político. A diferencia de las dos rondas celebradas en Abu Dabi (Emiratos) en las semanas previas, más centradas en cuestiones técnicas, esta vez están sobre la mesa asuntos espinosos, especialmente la cuestión de la cesión territorial. Una fuente rusa describió las conversaciones del martes como “tensas”. Y el propio presidente ucranio, Volodímir Zelenski, las ha calificado este miércoles de “realmente difíciles”.

La vuelta a la delegación del Kremlin de Vladímir Medinski, asesor del presidente ruso, Vladímir Putin, e ideólogo de la propaganda rusa, complica además el diálogo. Los discursos revisionistas de Medinski y sus lecciones de historia en las reuniones enfurecen a los ucranios.

Zelenski ha publicado un largo mensaje en la red social X en el que acusa a Rusia de intentar “prolongar negociaciones que podrían haber llegado ya a la fase final”. Y ha abogado por dar entrada a las potencias europeas aliadas de Kiev en las conversaciones: “Consideramos que la participación europea en el proceso es indispensable para la implementación exitosa de acuerdos plenamente viables; Ucrania no duda de que sus socios son capaces de garantizar el carácter constructivo del proceso de negociación y, por lo tanto, un resultado digno”, ha escrito. También ha precisado que en la sesión de hoy se abordarán, entre otros asuntos, “las medidas para el intercambio de prisioneros de guerra y la liberación de civiles”.