El Servicio Federal de Seguridad ruso acusa a Pável Durov de no borrar 154.000 canales, incluidos miles vinculados a la oposición

Rusia amenaza con la cárcel al fundador de Telegram, Pável Durov. El Servicio Federal de Seguridad (FSB) ha abierto un caso penal contra el empresario por un presunto delito de colaboración con el terrorismo. Según dos medios oficialistas rusos que han tenido acceso a la documentación del caso, las autoridades acusan a su plataforma de mensajería de no haber bloqueado más de 154.000 canales y chats presuntamente delictivos en los que supuestamente sucedía de todo, desde actividades opositoras a preparación de sabotajes y otros delitos, como pornografía infantil y tráfico de drogas.

El Kremlin ha lanzado una ofensiva sobre las plataformas de mensajería para forzar a sus ciudadanos a utilizar un servicio propio auspiciado por sus servicios de espionaje, Max. En los últimos meses ha bloqueado totalmente WhatsApp y ha obstruido parcialmente Telegram, a la que exige acatar las exigencias del FSB.

“Seis semanas son suficientes para que Telegram legalice completamente sus operaciones en Rusia”, manifestó hace unos días el vicepresidente del Comité de política de información de la Duma Estatal, Andréi Svintsov, al ser preguntado por los rumores que apuntan al veto total de esta aplicación a partir del 1 de abril.