El primer viaje lunar con astronautas en medio siglo tendrá que esperar al menos hasta abril. La NASA retirará la lanzadera espacial de la plataforma de lanzamiento para reparar un atasco de helio
Menos de un día ha durado el optimismo en la NASA con la Artemis 2. El pasado viernes la agencia espacial vio claro que podía lanzar el 6 de marzo esa misión —la primera tripulada que rodeará la Luna desde 1972— tras completar por fin con éxito un ensayo general del despegue: habían logrado superar problemas previos de fugas de combustible. Sin embargo, horas después se detectó una nueva avería en la etapa superior del cohete SLS.
Reparar esa incidencia requerirá retirar en los próximos días el vehículo espacial de la rampa de lanzamiento, confirmó este domingo la agencia espacial. “Eso implica olvidarnos de la ventana de lanzamiento de marzo”, declaró en la madrugada del domingo Jared Isaacman, el máximo responsable de la NASA. En un mensaje en la red social X, Isaacman lamentó la decepción que puede provocar este giro de los acontecimientos y aclaró que el sistema que ahora falla había funcionado correctamente durante los dos ensayos generales realizados este mes de febrero.
El administrador de la NASA detalló también que el problema detectado en el módulo superior de la lanzadera espacial consiste en un atasco de helio, similar a una avería detectada también antes de lanzar la misión Artemis 1. Sin una fluida circulación de helio —usado para purgar los motores y presurizar los tanques de combustible—, ese módulo no podría cumplir su papel crucial durante las primeras horas de la misión. Y para acceder (y reparar) a esa parte alta del gigantesco cohete, es imprescindible devolverlo a su hangar en el Centro Espacial Kennedy (en Florida, EE UU).










