No hay aún líder ni fórmula, pero sí un trabajo conjunto y discreto

La reconfiguración de la izquierda fuera del PSOE no parte de cero, ni nació el pasado sábado en el acto celebrado en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Los cuatro partidos que empujan hacia una nueva estructura electoral llevan camino andado, sin publicidad, aunque tampoco clandestinamente, con un trabajo continuo en el Par...

lamento y en el Gobierno. No son de extrañar las respuestas de la ministra de Sanidad, Mónica García, desde hace varias semanas, ante preguntas sobre las iniciativas del portavoz de ERC, Gabriel Rufian, y del diputado autonómico de Más Madrid Emilio Delgado. “Nosotros llevamos trabajando mucho tiempo….”, era su respuesta. Ese “nosotros” aludía a su propia organización, Más Madrid, pero también a Izquierda Unida, Comunes y Movimiento Sumar. Antonio Maillo no ha hecho otra cosa desde hace dos años, tras ser elegido coordinador general de IU, que trabajar por la unidad de la izquierda y sembrar hasta llegar el pasado sábado a la abarrotada sala del Círculo de Bellas Artes. No tardó mucho en ser consciente de la enorme dificultad. El trabajo parlamentario común, la coordinación en las iniciativas y los debates programados son el día a día del cuarteto. Sí valoran la iniciativa de Gabriel Rufián, al que ven como un referente valioso y que ha contribuido a levantar ánimos y esperanza en la desmovilizada izquierda.