El diverso conjunto de partidos explora nuevas fórmulas para reactivarse antes de las generales. Expertos dudan de la viabilidad del proyecto que sugiere Rufián
A seis días de la presentación del nuevo proyecto político en la izquierda, no ha trascendido aún si la vicepresidenta Yolanda Díaz acudirá la mañana del sábado a esa puesta de largo en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Después de días fuera de escena por un viaje oficial a Chipre, la vicepresidenta guarda silencio sobre su futuro, aunque varias voces dudan mucho de vaya a seguir. La también responsable de Trabajo reaparece este lunes para firmar junto a Pedro Sánchez y los sindicatos la subida del salario mínimo. Se trata de una de las principales banderas que ha enarbolado Sumar para reivindicar su utilidad en el Gobierno y la “necesidad”, advierten, de revalidar la coalición “progresista” frente a las políticas “de recorte de derechos” de PP y Vox. “Una urgencia” a la que todos los partidos han apelado en los últimos días.
Coincidiendo con el desplome en Aragón, del que solo se salvó Chunta, el espacio político se ha agitado esta semana con dos convocatorias paralelas que buscan resolver el futuro de la izquierda: la de IU, Más Madrid, Comunes y Movimiento Sumar; y la del mediático portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, junto al diputado autonómico de Más Madrid Emilio Delgado. La primera, bajo el lema Un paso al frente, con un primer cartel que se ha hecho público sin imágenes de protagonistas. La segunda, a través de una charla este miércoles en la capital titulada Doble o nada: disputar el presente para ganar el futuro y que no cuenta con el concurso de sus partidos. Pero Rufián y Delgado —díscolo con la dirección de Más Madrid que encabeza la ministra de Sanidad, Mónica García— han generado una enorme expectación. De momento, el referente de Esquerra en la Cámara baja no ha concretado una propuesta más allá de la conveniencia de construir “algo diferente” que sea capaz de frenar el ascenso del bloque de la derecha en unas generales. Aclara que él seguirá en ERC, formación que no está por la labor de explorar esa alianza. Pero el debate se ha abierto ya y atrae la atención de una parte del electorado que ha mostrado, comicios tras comicios desde 2023, grandes dosis de desapego: en los 11 meses que pasaron entre las pasadas elecciones generales y las europeas, Sumar, con Podemos fuera, perdió más del 70% de sus votos.






