Un cliente entrega las piezas que desea empeñar en el Monte de Piedad en Madrid en una imagen de archivo. EFE/Rodrigo Jiménez

Madrid (EFE).- Los Montes de Piedad reviven con los máximos históricos del oro, que animan cada vez más a pequeños ahorradores a comprar lingotes para proteger sus ahorros a largo plazo, al mismo tiempo que otros usuarios, incluyendo los más jóvenes, empeñan sus joyas en busca de liquidez.

Aprovechando las subidas de los metales preciosos, varias decenas de personas esperan su turno en la oficina central del Monte de Piedad de Madrid para dejar en prenda las alhajas que les dejaron en herencia en ocasiones para darse un capricho como comprar un teléfono de nueva generación o irse de viaje.

En la plaza de las Descalzas, esa «descapitalización» del patrimonio familiar no es un hecho aislado sino una tendencia, explica a EFE Santiago Gil, director de Montes de Piedad y Monteoro.

Sin embargo, la paradoja es que, aunque el metal vale más que nunca, el número de operaciones apenas ha variado. En 2025 se concedieron 130.006 préstamos, un 0,31 % menos que el año anterior.