Los vallecanos se llevan un punto de La Cartuja en un partido marcado por dos intervenciones larguísimas y polémicas del Var
El Rayo detuvo la gran racha del Betis de tres victorias consecutivas en un partido que duró 104 minutos y que estuvo marcado por dos acciones larguísimas y muy polémicas del Var. La primera, en el 48, cuando pareció que Mendy derribaba al Cucho sobre la línea del área del Rayo. Martínez Munuera decretó finalmente falta fuera del área. Mucho más complicada resultó la del 86, cuando Valentín despejó el balón y luego arrolló el tobillo de Ratiu. Pareció sobre la línea de gol y Pablo González Fuertes, al frente del Var, llamó a su compañero. Después de otra revisión eterna de más de cuatro minutos, Martínez Munuera decidió mantener la falta fuera del área y no expulsar a Valentín. Quizás las imágenes no eran lo suficientemente claras para revisiones tan largas. Martínez Munuera tuvo personalidad y mantuvo su criterio. Luego se decretó un alargue de 14 minutos. El fútbol moderno tiene esas cosas, un montón de partidos dentro del mismo partido.
Curiosamente, en este eterno alargue pudo llevarse el encuentro el Betis. Batalla le hizo un paradón a Antony, que acabó llorando por fallar esa ocasión, y los andaluces se fueron con un punto, en vísperas del derbi, que no satisface sus opciones de pelear por la Champions. El Rayo fue mejor durante muchas fases del partido, pero también pudo perderlo. Es un equipo organizado y con toque, pero no tiene pólvora. Tiene derecho, también, para reclamar en la jugada entre Valentín y Ratiu, de las más complicadas de la Liga. El punto le viene muy bien en la pelea por la permanencia.






