El alto tribunal anula al TSJ de Canarias en el caso de un joven con documentación senegalesa y periciales forenses que pasó cuatro meses en prisión

El Tribunal Supremo refuerza la presunción de minoría de edad en casos de los jóvenes migrantes con identidad discutida. Una sentencia dictada el 29 de enero, a la que ha tenido acceso EL PAÍS, estima el recurso de casación y anula un auto del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Canarias que ordenaba seguir juzgando como adulto a M. K., un senegalés cuya documentación y pruebas periciales apuntaban a que tenía 16 años y que, pese a ello, pasó cuatro meses en una prisión de adultos. La decisión deja firme la decisión previa de la Audiencia Provincial de Las Palmas, que había remitido el asunto a la jurisdicción de menores. “Lo preocupante es que este no es un caso aislado”, asegura la abogada Sara Rodríguez Trigo, quien ha representado al menor. “La crueldad de mantener a un niño en una prisión de adultos durante la determinación de edad es completamente injustificada”.

El caso partía de un procedimiento abreviado en mayo de 2023 en el que la Audiencia de Las Palmas, tras recibir una certificación literal de nacimiento y un extracto apostillado que fijaban la fecha de nacimiento del acusado el 15 de junio de 2007, se declaró no competente para enjuiciarle como adulto y ordenó remitir las actuaciones a la Fiscalía de Menores, al tiempo que continuó la causa respecto del coacusado mayor de edad. El Ministerio Fiscal, sin embargo, apeló la decisión. El Tribunal Superior de Justicia de Canarias estimó el recurso, declarando competente a la Audiencia para continuar el juicio ordinario, resolución que ahora el Supremo revoca en casación.