La imposición de un arancel global del 10% anunciado por Trump como reacción y la eliminación de su ventaja relativa frente a otros países sitúa a la economía mexicana contra las cuerdas

El fallo del Supremo de la Corte contra los llamados aranceles “recíprocos” del presidente Donald Trump supone una victoria a medias para México, el principal socio comercial de Estados Unidos. La reacción del republicano al varapalo judicial no se ha hecho esperar y ya anunció que aplicará un arancel global del 10%, bajo la sección 122. En el caso del país latinoamericano, aún está la du...

da de si habrá algún descuento bajo el amparo del TMEC, pero a todas luces es una mala señal para la economía mexicana y añade más incertidumbre para un país que dirige anualmente más del 80% de sus exportaciones al mercado estadounidense, equivalente a unos 534.800 millones de dólares.

Actualmente, México paga una tarifa del 25%, bajo la ley de poderes de emergencia de 1977 (IEEPA, por sus siglas en inglés). Sin embargo, este arancel solo aplica a las mercancías fuera del TMEC. De acuerdo con cifras oficiales, más del 80% de las exportaciones mexicanas cumplían con el acuerdo comercial, por lo que entraban al mercado estadounidense libre de arancel. Los expertos advierten de que la eliminación de estas tarifas a más de un centenar de países supondrá para México la pérdida de una ventaja relativa respecto a las demás naciones. Además de que siguen vigentes los aranceles sectoriales que afectan a las exportaciones mexicanas de cobre, automóviles, autopartes, aceros, aluminios, maderas, semiconductores, entre otros.