Los analistas estiman que la compañía elevó sus precios mínimos un 33% entre 2023 y 2025

La percepción del consumidor sobre Primark, considerada durante años la reina del low cost, se está erosionando a medida que competidores como Temu y Shein ganan cuota de mercado, hasta el punto de que algunos clientes empiezan a percibir sus precios como elevados. La compañía, propiedad de AB Foods, afronta una coyuntura compleja: sus previsiones de cara a 2026 apuntan a una tendencia bajista, con un beneficio en el conjunto del ejercicio fiscal inferior a lo esperado, en un contexto en el que el conglomerado estudia separar Primark para poner a prueba su atractivo como empresa independiente.

Durante años, Primark fue sinónimo de precios imbatibles. Sin embargo, mantener esos precios resulta cada vez más complejo teniendo en cuenta el impacto de gigantes digitales como Shein y Temu. Los analistas de Bernstein estiman que Primark elevó sus precios mínimos un 33% entre 2023 y 2025 en Reino Unido, en línea con H&M y Next, en un periodo marcado por el aumento de costes y de la presión fiscal. “No es que estén fijando precios por encima del mercado; es que su consumidor se ve mucho más afectado por estos incrementos”, explica William Woods, analista de Bernstein.