El aparato, intervenido por la Policía, costó 4.800 euros e imitaba un equipo médico de más de 70.000
La Policía ha intervenido en una clínica estética de Madrid una máquina falsa para hacer tratamientos de lifting con la que el negocio, que tiene todos los permisos legales, estaba ofreciendo terapias a precios que rondaban los 1.000 euros, un precio dentro de los rangos del mercado. El aparato se parecía al real, que hace quemaduras profundas en la piel para combatir la flacidez facial y el cuello, pero no tenía capacidad para hacer ecografías de los pacientes, necesarias para que el tratamiento se aplicara a la profundidad de la piel adecuada. ...
En lugar de la imagen de un ecógrafo, emitía un vídeo grabado y en bucle que hacía creer al paciente que las imágenes que estaba viendo correspondían al estado de su piel.
“Comprobamos que [el aparato] emitía energía, podía derretir un plástico”, ha explicado este viernes el inspector Manuel Contador, responsable de la investigación en el complejo policial de Canillas, en Madrid. “Algunos cartuchos que usa la máquina estaban gastados”, ha añadido Contador, jefe de grupo de delitos de propiedad industrial de la Policía. La retirada de la máquina ha evitado que se siga utilizando este aparato y que se provoquen “posibles quemaduras” a los pacientes. Con todo, el agente ha precisado que no constan daños personales de clientes y que tampoco se ha detectado ninguna máquina falsificada similar en el país.






