La creencia no ha vuelto en su función estructuradora de la sociedad, con la pretensión de recuperar la antigua función de regular el espacio social en su totalidad
Circulan últimamente canciones, películas, videojuegos, eventos musicales de temática religiosa que son interpretados como la vuelta de algo que había desaparecido. Por supuesto que nada de ello tiene la densidad y coherencia de una cosmovisión religiosa completa, pero suscita diversos interrogantes en cuanto a su sentido y, sobre todo, acerca de nuestra condición humana. En el fondo ...
se trata de símbolos descontextualizados que hoy sirven más de adorno que para simbolizar aquella totalidad que significaban en otros momentos de religiones omniabarcantes.
Con la religión desprovista de su antiguo simbolismo totalizador, como alusión u ornamento, ¿vuelve la religión en su tradicional formato? Mi tesis es que no nos encontramos ante un retorno de la creencia en su función estructuradora de la sociedad; no vuelven las religiones con la pretensión de recuperar la antigua función de regular el espacio social en su totalidad.
Propongo interpretar este fenómeno no como retorno o supervivencia sino como la circulación ecléctica de algunos de sus elementos, lo que permite a cualquiera hacer una selectividad personal sin asumir ninguna tradición completa ni obligación de coherencia. En las sociedades tradicionales uno nacía, por así decirlo, con contexto incluido (y buena parte de él era religioso); pero la modernización implica que lo social deja de ser dado como un destino, la inventiva personal se sobrepone a la herencia inmodificable y la religión tiene menos que ver con la tradición que con la elección. El individuo ya no recibe kits de supervivencia moral, paquetes preparados para la vida correcta (que le protegerían frente al error y le asegurarían identidad y certidumbre). Por eso tenemos que estipular continuamente reglas, normas, fines y procedimientos. La religión no es un fenómeno ajeno a esta nueva lógica y de ahí que en el mundo actual, además de muchas religiones, haya tantas versiones de lo religioso, que podríamos interpretar como resultado de los diversos modos de apropiación de lo religioso o como incoherencias interesadas y de conveniencia.






