El museo barcelonés expone 135 piezas de los depósitos del museo que nadie reclamó, en un ejercicio de memoria y reparación

En una guerra hay como mínimo dos relatos. Y la nueva exposición del Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC), Recuperado del enemigo, revisa su propia historia y la de sus colecciones poniendo el foco en las obras depositadas en el mismo museo por el Servicio de Defensa del Patrimonio Nacional (SPDAN), el organismo franquista que gestionó el patrimonio artístico cuando ganó la Guerra Civil. Se trata de 135 piezas, muchas sin autoría reconocida, que quedaron en los depósitos del Palau Nacional después de la gestión oficial posterior al conflicto, que en la mayoría de los casos pasó por la devolución. Pero en toda la exposición subyace el relato de los vencidos: la Generalitat republicana dispersó las obras para salvarlas de las bombas, los revolucionarios o cualquier otro peligro de ese cruel período, que arrasó con todo, de modo que el franquismo no rescató nada.

El director del MNAC, Pepe Serra, ha contado que Recuperado del enemigo. Los depósitos franquistas en el MNAC (hasta el 28 de junio) es la continuación de ¡El museo en peligro!, que explicaba la tarea de protección de los bienes culturales tras estallar la Guerra Civil bajo dirección de Joaquim Folch i Torres. El Museu d’Art de Catalunya (precedente del MNAC) se había inaugurado en 1929 y la misión fue proteger su patrimonio de posibles bombardeos y saqueos. Entre los diferentes destinos, estuvieron la iglesia de Sant Esteve de Olot o depósitos en Bescanó, Darnius o Agullana. “Es un ejercicio de memoria, transparencia y reparación”, ha apuntado el director.