El Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) ha presentado esta mañana en el Juzgado de Instrucción número 2 de Huesca el incidente de ejecución de sentencia que aprobó instar su patronato la semana pasada ante el fallo del Tribunal Supremo que le obliga a restituir las pinturas románicas del siglo XIII al monasterio de Sijena. De esta forma, el museo vuelve a poner en manos de la Justicia el futuro de los antiguos murales, rescatados en 1936 y que han sido restaurados, conservados y exhibidos en la galería barcelonesa, integrando una de las mejores colecciones europeas sobre arte románico. Según ha comunicado este mediodía, el MNAC argumenta “la incapacidad técnica de llevar a cabo esta operación en el plazo establecido por la Ley de Enjuiciamiento civil ni tampoco técnicamente”, por lo que considera imposible hacerlo “sin poner en riesgo” la obra.
Así como intenta blindar los murales románicos, considera diferente la situación de las pinturas profanas que también integran los bienes que la sentencia judicial obliga a restituir. En ese caso, fueron extraídas en los años sesenta del monasterio de Sijena. “Los riesgos de su manipulación y traslado son inferiores y el Museo estudia de forma separada su proceso de reintegración”, señala el comunicado, aduciendo que esas pinturas no fueron víctimas del incendio sufrido por el monasterio durante el inicio de la Guerra Civil. Es una forma de señalar la singularidad y la mayor dificultad que supone los trabajos para las obras románicas.






