El Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) asegura que quiere acatar la sentencia del Tribunal Supremo que le obliga a restituir las pinturas románicas rescatadas del Monasterio de Sijena en 1936, pero también asume que ese fallo judicial no se puede cumplir sin “poner en riesgo” esos bienes protegidos. Y serán esas dos premisas las que utilizará para dar dos nuevos pasos que prometen alargar un proceso que acumula más de una década enquistado en los juzgados. Según han acordado este lunes por unanimidad los miembros de su patronato, entre los que se encuentran la Generalitat y el Ministerio de Cultura, presentará un incidente de ejecución de sentencia para saber qué hacer para no dañar las pinturas y, en paralelo, crearán un grupo de trabajo estrictamente técnico para tratar de encontrar una solución pactada, en la que intentarán que participen también los expertos en conservación del Gobierno de Aragón.

La reacción por parte del Ejecutivo aragonés no se ha hecho esperar. “Yo lo que quiero es que no nos engañen. Lo que quiero es que las pinturas de Sijena vengan a Aragón y vengan en el menor plazo de tiempo posible. Técnicamente es posible, pero hay que ponerse a trabajar”, ha replicado su presidente, Jorge Azcón, quien ha llamado a no “dilatar ni retrasar” el procedimiento. Durante una visita a poblaciones afectadas por tormentas el pasado fin de semana, Azcón ha mostrado su disposición a participar en un grupo de trabajo que “desde el primer momento tenga claro que el objetivo es cumplir la sentencia” del Tribunal Supremo “con el máximo respeto a las pinturas de Sijena pero en el menor plazo de tiempo”.