El estudio de los tumores de medio centenar de felinos ofrece nuevas herramientas tanto a los veterinarios como a los médicos

Los gatos son, con los perros, los animales que más tiempo pasan con los humanos. Comparten espacios, rutinas y hasta enfermedades. Están expuestos a casi todos los estresores ambientales que inducen la aparición de tumores en las personas. Sin embargo, y a diferencia de lo que sucede con los canes, la investigación del cáncer en felinos es muy limitada. Ahora, un enorme trabajo publicado en Science con centenares de muestras tumorales ha obtenido el oncogenoma más completo del gato doméstico. Entre sus hallazgos, hay dos muy relacionados: gatos y humanos sufren casi los mismos tipos de cáncer y eso abre la vía para que cada avance en la lucha contra el cáncer en una especie pueda ser aprovechado por la otra.

“El cáncer es una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en gatos mayores. Sin embargo, se sabe muy poco sobre la genética que impulsa estos cánceres”, recuerda Louise van der Weyden, investigadora del Instituto Wellcome Sanger (Reino Unido) y autora sénior de un estudio en el que han analizado muestras tumorales (y tejidos sanos adyacentes) de 493 gatos. “Nos parecía profundamente injusto que en esta era de la medicina de precisión, donde las terapias dirigidas son el tratamiento de elección para el cáncer en humanos, no existieran para gatos”, añade Louise van der Weyden. Necesitando saber la mutación genética que hay tras cada tumor para diseñarlas, “nos propusimos caracterizar los genes que impulsan el cáncer en gatos, definiendo el oncogenoma del gato doméstico”, detalla la genetista.