FlamAid, el dispositivo desarrollado por Julieta Rueff, genera un fuerte sonido y avisa a contactos en situaciones de emergencia
A Julieta Rueff el año 2022 se le hizo cuesta arriba. Mucho más de lo que había imaginado. Estudiaba entonces Relaciones Internacionales y Marketing en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona cuando un chico comenzó a acosarla. La seguía hasta casa, la esperaba en el portal, se sentaba cerca en cafeterías. No la dejaba respirar. Ella hablaba con él, pero nada cambiaba, y en algún cara a cara sintió tanto miedo que intentó usar el espray pimienta que sus padres le habían regalado. “No conseguía usarlo
2-10/la-verguenza-cambia-de-bando.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/opinion/2026-02-10/la-verguenza-cambia-de-bando.html" data-link-track-dtm="">porque estaba muy nerviosa”, recuerda la joven, hoy con 24 años.
Aquel fue el punto de partida para diseñar un dispositivo con el que ha facturado 200.000 euros en su primer año en el mercado: tiene forma de granada, el tamaño de un llavero y al tirar de la anilla suena una poderosa alarma a la vez que se activan vídeo, sonido y geolocalización para avisar a los contactos.
Llegar a este aparato no fue para Rueff —nacida en Lisboa pero residente en Barcelona desde los 12 años— solo una solución personal. “Hablé con mi entorno y encontré que muchas mujeres habían pasado por ello: acoso, miedo por la noche… Eran más de las que pensaba”, recuerda.






