El más reciente premio Princesa de Girona Internacional, en la categoría Crea Empresa, comenzó como un proyecto universitario en Bogotá. Valentina Agudelo tenía 21 años, estudiaba Administración de Empresas en la Universidad CESA y, con dos amigas, para la clase de ‘Espíritu Emprendedor’ esbozó un invento: un dispositivo que cupiera en la palma de la mano con el que se pudiera detectar de forma rápida, a bajo coste y en cualquier lugar, posibles síntomas de cáncer de mama, una de las principales causas de muerte entre mujeres en Colombia. “Ganamos la feria y yo me obsesioné con el tema”, recuerda Agudelo, que ahora tiene 28 años y concede una entrevista a este diario, desde Barcelona, un día antes de recibir uno de los premios más prestigiosos de España.

Por cuenta de esa obsesión y de un trabajo de investigación y ensayos de más de seis años, nació Julieta. El dispositivo portátil ya ha sido llevado a territorios remotos de Colombia donde no es fácil o no se puede acceder a una mamografía. “Nadie debería morir de cáncer de mama. Esto es un problema de tiempo, institucional y operativo que se puede corregir”, sostiene la bogotana, que también dirige la startup de tecnología sanitaria Salva Health.