El presidente de Castilla-La Mancha afirma que la marca de su partido “está muy tocada” y replica a la secretaria de Organización que tiene “la brújula mareada”

Emiliano García-Page ha reiterado sus discrepancias con la dirección del PSOE en horario de máxima audiencia. “Si hiciéramos autocrítica no haría falta la crítica”, ha afirmado el presidente de Castilla-La Mancha tras los malos resultados electorales de Extremadura y Aragón en El Hormiguero, en Antena 3, donde ha manifestado que la marca de su partido “está muy tocada” por el desgaste del Gobierno. También ha contestado a Rebeca Torró, la secretaria de Organización, que tiene “la brújula muy mareada” después de que la número tres del partido le acusara en una entrevista en EL PAÍS de “comprar el marco del PP” por pedir que las elecciones generales se celebren antes de las municipales y autonómicas de mayo de 2027, para evitar que el antisanchismo penalice a los candidatos del PSOE como ya sucedió en 2023 y reduzca aún más el magro poder institucional de los socialistas.

“A mí me reprochan que discrepe. Yo defiendo a mi partido, que está muy por encima de los dirigentes. Mi partido no tiene que ser ni felipista ni guerrista, ni sanchista ni pagista. Reducir un partido político al interés de una persona… Mi partido es otra cosa", ha aseverado el barón del PSOE en el programa de Pablo Motos. En él, García-Page ha pronosticado que Pedro Sánchez, con el que no mantiene “prácticamente” ninguna relación, “va a pasar de forma muy diferente a la que querría”. “A la historia se pasa siempre, se puede pasar bien o se puede pasar mal. Yo le deseo en lo personal que cuando salga de la política pueda estar feliz consigo mismo”, ha remachado.