Pedro Sánchez “no está en condiciones de ser candidato” y el PSOE atraviesa su “momento más grave de credibilidad en la historia reciente” a merced de una crisis que no ofrece “una salida digna”. Emiliano García-Page ha roto así el silencio que ha mantenido los últimos días, guardado a propósito para que se pudiera visibilizar la reacción de otros dirigentes socialistas a la presunta trama de corrupción desvelada por la Unidad Central Operativa (UCO), la unidad anticorrupción de la Guardia Civil, que integraron los dos últimos secretarios de Organización socialistas, José Luis Ábalos y Santos Cerdán junto a Koldo García.

El presidente de Castilla-La Mancha, partidario de un adelanto de las generales antes del estallido del escándalo de corrupción, quiere creerse que Sánchez “no conocía lo que se dice en las grabaciones” intervenidas por la UCO y opina que su partido se encuentra en “un laberinto sin salida”. Por esa misma razón, ha criticado la reacción del presidente del Gobierno y secretario general de su partido, que esgrime que si el Gobierno de coalición con Sumar cae el PP y Vox llegarían a La Moncloa: “Yo lucho todos los días para que mis compañeros y el país no entren en el búnker [de La Moncloa]”. “Ese búnker es una tumba, el oxígeno se lo facilitan unos socios que son accionistas y cada vez lo van a poner más caros. Tras los cinco días de reflexión, Sánchez debió calcular que lo que venía era duro. Probablemente, a esas alturas, Sánchez ya tenía claro quién era Aldama y todas las conversaciones que ha habido”, ha dicho García-Page en la cadena Cope.