Emiliano García-Page se ha erigido los últimos años como un verso suelto dentro del PSOE, y de la política nacional en general, con sus críticas a Pedro Sánchez por la concesión de los indultos a los líderes del procés, la ley de amnistía o la financiación singular. Cada vez que ha tenido ocasión, el PP ha resaltado cada discrepancia del barón del PSOE con La Moncloa y Ferraz, ignorando las ocasiones en que coincidía con la línea oficial. Una de ellas es la condonación de la deuda, a la que los presidentes autonómicos del PP se oponen siguiendo las directrices de Génova. El presidente de Castilla-La Mancha ha recomendado a sus homólogos populares que antepongan los intereses de sus te...
rritorios aunque eso suponga enfrentarse a Alberto Núñez Feijóo. “Sinceramente creo que estas decisiones las tienen que tomar de manera autónoma y ser autónomos los presidentes autonómicos, sean del partido que sean. No son decisiones de los partidos nacionales”, ha afirmado a su llegada a un coloquio en Santander de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo que ha compartido con los presidentes andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, y el gallego Alfonso Rueda, ambos del PP.
El Consejo de Ministros aprobó este martes en primera vuelta la condonación de la deuda autonómica, por la que el Estado asumirá más de 83.000 millones de números rojos a las comunidades de régimen común, todas salvo Euskadi y Navarra. La dirección del PP da por seguro que ningún barón se acogerá a la quita, que ha llegado a tildar de “quimera”. Andalucía sería la gran beneficiada con 18.791 millones, por delante de Cataluña, con la que el PSOE pactó la quita de unos 17.104 millones en principio solo para esta comunidad a cambio de su apoyo a la investidura de Sánchez, la Comunidad Valenciana (11.210 millones) y Madrid (8.644 millones). Castilla-La Mancha, una de las cuatro comunidades más infrafinanciadas por el sistema vigente, que caducó en 2014, se beneficiaría con una quita de 4.927 millones. “Yo hablo por los intereses de mi tierra. Yo no sé lo que dirán los dirigentes del PP, pero en mi tierra el PP de Castilla-La Mancha sigue a pies juntillas las instrucciones del PP nacional, cosa que me parece que no es lo justo. Aquí tiene que decidirse en clave territorial, no en clave de partido. Dicen que se oponen, pero a renglón seguido ya me están diciendo en qué me tengo que gastar los ahorros, de manera que a mí me parece que es bastante inconsecuente y bastante contradictorio. Ya me están señalando dónde tiene que ir el dinero que nos ahorremos por los intereses de la deuda, y al mismo tiempo lo están negando”, ha recalcado García-Page.






