Aunque la modelo admitió en el pasado su relación con el fallecido pedófilo, las 300 veces que su nombre aparece en los documentos publicados en enero sitúan sus encuentros en eventos sociales y revelan detalles de su amistad después del primer paso por la cárcel del millonario

Que el pedófilo Jeffrey Epstein y Naomi Campbell (Londres, 55 años) habían mantenido algún tipo de relación se sabe desde hace años. Ella misma lo ha admitido en el pasado y varias fotos de la modelo junto a la amiga y cómplice del millonario Ghislaine Maxwell —la única que cumple condena por la trama de tráfico y abuso sexual de menores, que conseguía y preparaba para Epstein— demuestran su vinculación con él y su entorno. Estas conexiones, que habrían empezado en 2001, cuando ambos se conocieron, llegaron a manifestarse en procedimientos judiciales que implicaban al fallecido financiero y a Maxwell. Ahora, la publicación el pasado enero de tres millones de archivos de Epstein por parte del Departamento de Justicia estadounidense da contexto y escenario a esos vínculos y evidencia que su relación continuó incluso después de que fuera condenado en 2008 por solicitación de prostitución de una menor.

Según una revisión efectuada por The New York Times, de entre los 3,5 millones de documentos publicados, aproximadamente unos 300 (algunos parecen estar duplicados) mencionan a la supermodelo en comunicaciones entre sus asistentes —Lesley Groff, en el caso de él— y otras personas que han permanecido anónimas. Llaman la atención especialmente los correos electrónicos en los que Campbell solicita la atención y la ayuda del millonario, llegando incluso a pedirle disponer de su jet privado. También es especialmente significativo que muchos de los contactos entre ellos se produjeran después del primer paso por prisión de Epstein, que salió de la cárcel en 2009, ya registrado como delincuente sexual.