Saleh Mohammadi, atleta de lucha libre, asegura que confesó bajo torturas el asesinato de un policía
Irán ha condenado a muerte a Saleh Mohammadi, de 18 años, por participar supuestamente en una de las últimas manifestaciones contra la República Islámica, aplastadas hace ahora un mes
com/internacional/2026-02-13/iran-detiene-a-politicos-reformistas-por-sus-criticas-a-la-represion-de-las-protestas.html" data-link-track-dtm="">con una represión en la que murieron al menos 7.000 personas, de acuerdo con cálculos provisionales de organizaciones de derechos humanos. Según ha confirmado a este diario la organización Iran Human Rights (IHR), basada en Oslo, que monitorea la aplicación de la pena capital en el país asiático, esta es la primera condena a muerte conocida relacionada con esas protestas. Se teme que no sea la última. Cientos de detenidos en las manifestaciones están acusados de cargos que pueden conducir al patíbulo, en especial uno exclusivo de la legislación iraní: la “enemistad con Dios”.
De acuerdo con la información obtenida por Iran Human Rights, el Tribunal Penal de la ciudad de Qom, en el norte de Irán, condenó a Mohammadi a ser ejecutado en público el pasado 3 de febrero, después de declararlo culpable de asestar una puñalada a un agente de policía durante una manifestación en esa urbe el 8 de enero. Esa jornada fue, según cientos de testimonios recogidos por la prensa internacional, incluido por este diario, el día en el que se desató la represión a gran escala y en el que murieron un gran número de víctimas de las fuerzas de seguridad y paramilitares.







