Fotografía de la empresaria e influencer Virginia Fonseca participando en el desfile del grupo de samba Acadêmicos do Grande Rio, en el sambódromo del Carnaval de Río de Janeiro (Brasil). EFE/ Andre Coelho
Río de Janeiro (EFE).- La empresaria e influencer Virginia Fonseca debutó este martes como reina de orquesta de la escuela de samba Grande Río en el sambódromo de Río de Janeiro, un estreno que concentró miradas tanto por su popularidad como por su vínculo sentimental con el delantero del Real Madrid Vinícius Junior.
Vestida con un lujoso traje rojo brillante, pero con muchas transparencias, con pedrería y plumas que evocaban el tema que inspiró el desfile de la escuela, Fonseca cruzó los 700 metros del sambódromo al frente de los cerca de 300 percusionistas de la «Invocada», como se conoce a la ‘batería’ (orquesta) de Grande Río.
Su valioso disfraz, mantenido en secreto hasta última hora, contaba con 60.000 cristales, una corona y un adorno de 12 kilos en la espalda simulando alas, con plumas recicladas de hasta dos metros equipadas con luces LED para ofrecer efectos visuales especiales, un adorno que terminó restringiendo sus movimientos.
Desde el primer compás, la influencer, considerada la mayor figura digital de Brasil por sus 54 millones de seguidores en redes sociales, se mostró segura y sonriente, aunque también nerviosa, marcando el ritmo con pasos ensayados durante semanas y recibiendo la ovación del público.









