El actor brasileño, que saltó a la fama por ‘Narcos’ y estrena ‘El agente secreto’, fue uno de los líderes intelectuales contra Bolsonaro: “Es obvio cómo se parecen las historias recientes de Brasil y EE UU”
El actor brasileño Wagner Moura (Bahía, 49 años) aparece instalado delante de un ordenador en Los Ángeles. En esa ciudad reside desde hace años con sus tres hijos y su esposa, la fotógrafa Sandra Delgado. Le quedan pocas horas para pisar la alfombra roja de los premios Independent Spirit, otra más desde que El agente secreto, el thriller de Kleber Mendonça Filho, se estrenara en Cannes, donde Moura ya ganó el premio a mejor actor. “Está siendo largo...”, ríe el ahora candidato al Oscar a mejor protagonista masculino, una de las cuatro nominaciones a los galardones de Hollywood del filme que se estrena en España este próximo viernes.
El agente secreto es un thriller, y a la vez un retrato descarnado de la crueldad de la dictadura brasileña en los años setenta, y de la importancia de la resistencia, aunque sea en pequeños detalles, ante las injusticias y de resguardar la memoria de los oprimidos. Moura y Mendonça Filho se conocieron en el festival de Cannes de 2005, cuando el primero presentaba la película Cidade Baixa y el segundo ejercía como crítico de cine. “Los dos somos originarios del noreste de Brasil. Cuando Kleber saltó a la dirección, yo empecé a seguir su cine y le dije que si algún día tenía un proyecto para mí...”, desgrana Moura en el perfecto castellano que aprendió para dar vida a Pablo Escobar en la serie Narcos. “Nos hablábamos, no mucho más. Hasta el golpe de Estado de Bolsonaro”.







