El palestino Hamdan Ballal, codirector del documental que ganó la estatuilla, denuncia una reciente agresión de colonos a su familia y lamenta el negro horizonte de Cisjordania

Hamdan Ballal se adelanta a la previsible pregunta y la responde entre la molestia y el hartazgo. “Sé que me lo vais a preguntar: ‘Si esto no es vida, ¿por qué te quedas?’. Pues porque no tengo por qué irme de mi tierra […] Es una pregunta que pone la responsabilidad en la víctima. La cuestión es por qué si la ley internacional prohí...

be lo que me pasa, no sucede nada”. En su situación, agrega, irse no sería “una elección” como las que toman cada día muchas otras personas en el mundo, sino el cumplimiento de la “orden” que le dan cada día los colonos israelíes a su alrededor y las autoridades militares que los apoyan, por acción u omisión.

Hace casi un año que ganó el Óscar por No Other Land, pero la estatuilla de Hollywood ni ha mejorado su día a día, ni le protege de los ataques de colonos que ya recogía el exitoso documental palestino-israelí que se lo dio. “A veces los colonos me hacen comentarios sobre el Óscar, pero no sé si ha hecho las cosas peores. Lo que sí sé es que, al venir a mi casa, lanzan un mensaje que es: ‘Nos da igual que tengas un Óscar’. Hace dos semanas vino uno a mi casa y me dijo: ‘Si quieres vivir tranquilo, vete. Si no, llegaré de noche y te destrozaré a ti a tu familia”.