Dirigido por el magnífico brasileño, el equipo turco no da tregua a los visitantes de Estambul. El PSG se impone en Mónaco (2-4) y el Dortmund saca ventaja al Atalanta (2-0)
Acabó mal la Spallettata en Estambul. La obra táctica de Luciano Spalletti, jocosamente bautizada en La Gazzetta dello Sport, se estrelló contra la evidencia dura de los hechos este martes en la ida del playoff de la Champions. Por más que el gran entrenador italiano revuelva en la plantilla y reordene en el campo, hoy la Juventus no tiene mejores jugadores que el Galatasaray. El equipo turco encajó el 1-1 y el 1-2, pero acabó remontando hasta golear por 5-2 en el curso de un partido en el que pesaron más la energía de Osimhen, la presencia ejecutiva de Gabriel Sara, y la percusión de Yilmaz, que las ocurrencias de Yildiz.
Se le hizo interminable la cancha a la Juventus, incapaz de encadenar pases que transportaran el balón con fluidez hasta sus atacantes. Chico Conceiçao permaneció inactivo en su rincón a la espera de que McKennie y Yildiz se inventaran una jugada en la maraña de su propio terreno. El equipo visitante permaneció largos minutos atado en su campo, superado por la presión del Galatasaray. No daba abasto Locatelli para salir del laberinto y cada vez que la pelota pasaba al equipo turco las sucesiones de pases eran vertiginosas y casi siempre acababan en el mismo demonio: Baris Yilmaz.













