El ucranio se marchó de Donetsk con 13 años por el conflicto en el Donbás y con la invasión rusa de 2022 tuvo que trasladarse cerca de la frontera polaca

Al portero del Benfica Anatoliy Trubin le metieron el pasado viernes un gol por debajo de las piernas en las Azores, contra el Santa Clara. El balón le llegó manso y centrado, pero se le escurrió entre las manos al ucranio, el mismo que tres semanas antes se convirtió en el tercer meta de toda la historia de la Copa de Europa en marcar un tanto de jugada (no de penalti). Hasta entonces, solo lo habían logrado dos colegas: en 2009, Sinan Bolat, del Standard de Lieja, ante el AZ Alkmaar; y en 2023, Ivan Provedel, de la Lazio, contra el Atlético. ...

Muy pocos días después de su cabezazo para el recuerdo al Madrid en el minuto 98, el club colocó una imagen gigante de la celebración en uno de los pasillos de la ciudad deportiva del Benfica, al otro lado del Tajo. Una acción que llevó al equipo lisboeta a la eliminatoria del playoff de la Champions ante los blancos (21.00, Movistar). La anatomía de este instante, ahora que todo se estudia en el fútbol con el microscopio de un científico, revela que el portero remató a una altura de 2,35 metros y que se mantuvo en el aire 0,7 segundos. Cuando impactó con la pelota, todavía se encontraba en la fase ascendente del salto, según los análisis. “Entré en el área y no sé, no sé qué decir”, reaccionó el hombre, aturdido, que este fin de semana solo pudo decir, tras su gatillazo en las Azores, que “los errores son parte del camino”.