La difusión de fotografías o datos íntimos para extorsión o como venganza son los casos más voluminosos en la sección de Redes de la Policía Nacional
Puedes creer que estás chateando con una joven escandinava que acaba de llegar a la ciudad. Comienza una relación en la que se produce un intercambio de imágenes de contenido sexual. Todo va bien, hasta que la chica comienza a pedir dinero a cambio de no publicar las imágenes. En realidad, quien está detrás del teléfono es otro hombre que buscaba chantajearle, explica la inspectora Vi...
rginia, jefa de uno de los grupos de investigación de la Sección de Redes de la Policía Nacional. “Todos los delitos tienen su imagen en el mundo virtual, el problema es que allí no sabemos de donde procede”, explica esta rastreadora profesional de internet. “La víctima se agobia mucho. Y nunca sabes cuándo esas amenazas van a hacerse realidad”, añade. La agente Virginia, con más de una década de experiencia investigando los delitos en las redes, recuerda un caso de acoso a una militante de Vox que recibía constantemente mensajes de un hombre. Un día le criticaba, otro le decía que no hablara o se acercara a una persona determinada o le contaba que la había visto en un acto del partido. Parecía que estaba cerca y realmente lo estaba. “No le llegó a hacer daño, fue detenido antes, pero todo era real”, cuenta la inspectora.






