La Unión Africana elige presidente al burundés Ndayishimiye y reclama una mayor integración continental en un mundo convulso
La cumbre de la Unión Africana (UA) celebrada este fin de semana en Adís Abeba, capital de Etiopía, ha puesto sobre la mesa la debilidad del continente en un contexto de injerencias de las grandes potencias. Los dirigentes africanos, que eligieron presidente al burundés
candidato-oficialista-ndayishimiye-es-elegido-presidente-de-burundi.html" data-link-track-dtm="">Évariste Ndayishimiye, destacaron la importancia de acabar con los conflictos que desangran al continente, desde Somalia hasta el Sahel, pasando por Sudán, Congo, Nigeria o Sudán del Sur. Sin embargo, la cumbre ha servido más para constatar el desafío que para proponer soluciones. Los llamamientos a una mayor unidad y capacidad de respuesta frente al intervencionismo de países como China, Rusia, Estados Unidos o Emiratos Árabes Unidos fueron una constante. La dependencia económica de la propia UA en un momento de recortes de las ayudas internacionales torpedea estas buenas intenciones.
“Está resultando difícil silenciar las armas en nuestro continente. La fragilidad política e institucional de varios países es motivo de preocupación. Los conflictos abiertos y latentes se están cronificando. Los cambios inconstitucionales de gobierno están resurgiendo“, dijo en su discurso el presidente de la comisión de la UA, Mahmud Ali Youssouf. ”La convulsión en el orden internacional está teniendo sin duda un impacto significativo en los asuntos del continente, por no mencionar la recurrente injerencia en nuestros asuntos por parte de actores externos. El multilateralismo se está poniendo a prueba y asistimos al auge del unilateralismo y el proteccionismo. Ante esta realidad, África debe fortalecerse acelerando sus programas de integración política y económica. Esto no es una ilusión, sino una cuestión de supervivencia", agregó








