El Supremo juzgará los presuntos amaños en la compra de mascarillas, pero el resto de la causa queda en manos de la Audiencia Nacional
El caso Koldo ha migrado casi por completo a la Audiencia Nacional, donde comenzó. Por aquel entonces, febrero de 2024, la lupa estaba puesta en Koldo García, hombre de confianza de José Luis Ábalos en el Ministerio de Transportes, y en los supuestos amaños para comprar mascarillas en plena pandemia a cambio de mordidas. En dos años la causa se ha multiplicado y complicado.
Cuando el foco se trasladó a Ábalos, las pesquisas se partieron y el Supremo asumió la investigación al exdirigente socialista por su condición de diputado nacional y, por tanto, aforado. La entrada en escena, en junio de 2025, de su sucesor en la Secretaría de Organización del PSOE, Santos Cerdán ―en ese momento diputado― abrió una nueva línea de investigación sobre adjudicación ilegal de obras públicas. Aunque Cerdán renunció rápidamente al escaño, el alto tribunal retuvo la competencia al señalarle como cabecilla de una organización criminal, de la que también formaban parte, supuestamente, Ábalos y su exasesor. Tras meses de dudas, consultas discretas y hasta tres abogados, finalmente el exministro renunció a su asiento en el Congreso el pasado 28 de enero.






