Reino Unido, Francia, Alemania, Países Bajos y Suecia acusan en un comunicado conjunto al Kremlin de la muerte con una toxina derivada de la rana dardo venenosa

El Gobierno ruso asesinó al opositor Alexéi Navalni con un toxina mortal, la epibatidina, derivada de la rana dardo venenosa de Ecuador. La misma sustancia que usaban en la punta de sus flechas las tribus indígenas de ese país. Esta acusación formal contra el Kremlin ha quedado plasmada en el comunicado conjunto que el Reino Unido, Francia, Alemania, Países Bajos y Suecia han lanzado este sábado en la Conferencia de Seguridad de Múnich.

“Solo el Estado ruso tuvo los medios, la motivación y la oportunidad de desplegar esta toxina letal contra Navalni, durante su encarcelamiento en una colonia penal rusa en Siberia. Por eso lo hacemos responsable de su muerte”, afirma el texto conjunto.

Navalni, que llegó a convertirse incluso en prisión en una seria amenaza política para el Kremlin de Vladimir Putin, por el creciente apoyo de la población a su actividad opositora, murió hace ya dos años en un centro penitenciario ruso. Todas las sospechas apuntaron hacia la idea de un asesinato.

Una investigación conjunta de los países demandantes a lo largo de todo este tiempo ha confirmado, a través de pruebas de laboratorio, que se hallaron muestras de epibatidina en el cuerpo de Navalni.