El técnico argentino destaca el empuje de la afición y califica la noche como “un partido para el recuerdo”

El partido del Metropolitano de este jueves dejó dos caras de la moneda en cada uno de los banquillos. Por un lado, un Simeone en éxtasis, contagiado por la energía de una afición entregada desde el anuncio de las alineaciones. “La vida es energía y hoy la vivimos en el estadio”, dijo el Cholo en la rueda de prensa posterior al encuentro. En el otro lado de la moneda, un Flick resignado al ver cómo su equipo encajaba cuatro goles en el primer tiempo sin ver reacción alguna de sus jugadores sobre el césped. “No hemos jugado como equipo, no hemos presionado lo suficiente y ellos tuvieron más hambre que nosotros para marcar goles”, dijo el técnico alemán.

El Atlético fue un vendaval en el primer tiempo, en uno de los mejores inicios de partido que se recuerdan del equipo de Simeone. El técnico argentino apostó por cuatro jugadores ofensivos —Giuliano y Lookman en las bandas con Griezmann y Julián Alvarez en la punta de ataque—. “La interpretación del partido fue muy buena. Los cuatro delanteros interpretaron muy bien los espacios que el rival provoca por su juego”, detallaba Simeone respecto a los primeros 45 minutos. Cuatro zarpazos de tres de los cuatro atacantes dejaron grogui a un Barcelona que no conseguía trenzar jugadas ofensivas ante una defensa rojiblanca muy bien plantada y que volaba en los contrataques.