El filólogo, investigador, catedrático, comunista, galleguista y expresidente de la Real Academia Galega falleció este jueves en Vigo a los 97 años. Era una figura “esencial” en la defensa de la cultura propia
En julio de 2020, murió el escritor y periodista Emilio Alonso Pimentel a los 61 años, y su padre, Xesús Alonso Montero, con la voz rota y ya nonagenario, dijo en una entrevista en la Radio Galega que no encontraba más palabras (él que sabía tantas) que la de “insoportable” para definir su dolor por la pérdida del primogénito. El longevo sabio y defensor de la lengua gallega, referente fundamental de la cultura desde tiempos difíciles (comprometido con el Partido Comunista desde 1962), ha seguido sin embargo luchando por sus ideas, dando conferencias y propagando conocimiento, con lucidez envidiable, hasta los 97 años, la edad con la que ha fallecido este jueves en Vigo, la misma ciudad en la que nació en noviembre de 1928.
Nada más conocerse su muerte, tanto la Real Academia Galega como el Consello da Cultura Galega, instituciones de las que era miembro, han expresado su “hondo pesar”. Alonso Montero, reverenciado y también discutido, era filólogo, profesor y catedrático, antifranquista, articulista, escritor, autor de decenas de ensayos y miembro de la RAG desde 1993, de la que fue presidente entre 2013 y 2017. Vio reconocida su larga carrera con incontables premios y se ganó el título de Hijo Adoptivo allí donde ejerció la docencia o en aquellos otros lugares que amaba, como la comarca de O Ribeiro, de donde era originaria su familia (de Ventosela, Ribadavia), que abrió taberna de vinos autóctonos en Vigo.






