La industria señala al presidente de la Consob, Paolo Savona, que no quiere legitimar estos activos. Fuentes conocedoras avisan de que las solicitudes han llegado tarde

“La legitimación de las criptomonedas es un riesgo fatal. Al estar directamente implicado en la aplicación de MiCA, me encuentro en una situación de objeción de conciencia (...) No quiero poner mi sello en la legitimación de las criptomonedas”, dijo Paolo Savona, presidente de Consob (Commissione Nazionale per le Società e la Borsa, la CNMV italiana) en el Festival de Economía de Trento el año pasado. Estas palabras han quedado marcadas como fuego en la industria cripto en Italia, que denuncia una situación de parálisis: más de un año después de la entrada en vigor del reglamento, el país no ha concedido todavía ninguna licencia. Aunque no es el único en no haber avanzado, es una excepción entre los principales mercados europeos. España ya cuenta con seis, Alemania, 44, Países Bajos, 21. En Europa se han expedido 151, según el registro de la ESMA.

La explicación de esta aparente parálisis no es unívoca y los reproches son recíprocos. Los portavoces de las empresas consultadas señalan al regulador, pero especialmente a los altos mandos y a Savona. Su postura anticripto sigue sorprendiendo a la industria, puesto que entre 2016 y 2018 fue presidente de Euklid Ltd, un fondo fintech basado en tecnología blockchain e inteligencia artificial y vinculado a un vehículo luxemburgués, tal y como recoge la prensa italiana. Con su comentario interpretan que, bajo su mandato que caduca en marzo, no firmará ninguna licencia y que todo dependerá del nuevo presidente, que todavía no ha sido nombrado.