El presidente sostiene que el partido ultra crece porque el PP “le ha puesto una alfombra roja” mientras el líder de la oposición no quiere asumir esa responsabilidad
Hay una gran pregunta sin respuesta clara que recorre toda la política española y que es parecida a la que se hacen los partidos tradicionales en otros países europeos y americanos: ¿por qué sube tanto Vox? ¿Cómo es posible que la ultraderecha crezca indistintamente en países en crisis económica profunda, como Argentina, que llegó a un 200% de inflación, y en otros que crecen con estabilidad económica y tienen buenas cifras desde hace años, como España y Portugal? Esa pregunta sobrevoló toda la larga sesión del Congreso este miércoles. La derecha culpa al Gobierno y el Ejecutivo mira al PP.
Pedro Sánchez se revolvió frente a la idea, muy instalada en el PP y los círculos de influencia de la derecha tradicional, que lo ven a él y a su figura polarizadora como grandes responsables del auge de la ultraderecha española. “Los que dicen que este Gobierno tiene la culpa de que crezca la ultraderecha mienten”, se plantó Sánchez, no solo frente al PP, sino también algunos grupos de la mayoría que le animaban a ser más valiente, a plantear reformas más agresivas, especialmente en vivienda, para no dar alas a la ultraderecha.






