El presidente colombiano denuncia que Edwin Urrego, comandante de la policía de Cali, intentó plantar droga en un vehículo de su comitiva
“Retírese del servicio activo de la Policía Nacional por llamamiento a calificar servicios al brigadier general Urrego Pedraza Edwin Masleider”, dice un decreto del Ministerio de Defensa de Colombia de este miércoles 11 de febrero. No se trata de un documento de trámite: es la ejecución de una orden del presidente Gustavo Petro para sacar al oficial que comandaba la Policía Nacional en Cali, la tercera ciudad del país, tras acusarlo de intentar sabotear su encuentro con Donald Trump de la semana pasada. Aunque el mandatario de izquierdas ha dado pocos detalles de lo ocurrido, y Urrego ha negado cualquier irregularidad, la decisión de sacar a uno de los oficiales de mayor rango de la policía concentra la atención de un país que enfrenta unas inundaciones sin precedentes en su costa Caribe, está atento a la evolución de la vecina Venezuela e inicia un ciclo electoral que definirá el sucesor de Petro.
“Hay un general que ordené retirar de la Policía”, dijo Petro este martes en Montería, una ciudad con barrios enteros anegados y donde realizaba un Consejo de Ministros dedicado a organizar la respuesta del Ejecutivo nacional a las inundaciones. “Alguien le dio la orden, obviamente no nosotros, para ponerme sustancias psicoactivas en el carro, con la misión de destruir la reunión con Trump“, afirmó, de paso, en medio de una de sus largas intervenciones y sin dar un nombre. No explicó cómo supo del intento de saboteo, no reveló qué pruebas tiene, no dejó claro siquiera si las drogas irían a su caravana en Colombia o en Washington. Pero sí dejó pistas: indicó que el oficial había tenido que ver con un allanamiento realizado en noviembre en la casa de su ministro del Interior, Armando Benedetti, en las afueras de Barranquilla, ciudad en la que entonces trabajaba Urrego como comandante.






