El Real se mide a domicilio con el Paris FC en la ida del ‘playoff’ previo a los cuartos, en donde espera el Barcelona, el tipo de rival contra el que el técnico demanda a sus futbolistas pulir detalles para dar el “salto definitivo”

En los últimos días al Madrid se le achicó tanto la temporada que este miércoles visita al Paris FC (21.00; Disney+) en la ida del playoff que da acceso a los cuartos de final de la Champions con la sensación de que el año pende de un hilo. A diez puntos ya del Barcelona en Liga, el mismo equipo que a finales de enero le ganó la final de la Supercopa y que la semana pasada lo apeó de la Copa, al Real tan solo le queda la Liga de Campeones para demostrar que al fin está en disposición de tutear a los mejores clubes de Europa, el objetivo que la entidad añora desde que creó la sección en 2020.

La progresión de las blancas estos últimos meses ha sido tan evidente desde el punto de vista futbolístico como improductiva desde una óptica resultadista. Pau Quesada, en su primera temporada en el banquillo del Madrid, ha enriquecido los planteamientos tácticos del equipo y ha modificado la posición de varias jugadoras para potenciar sus cualidades. Linda Caicedo se ha convertido en una de las piezas más desequilibrantes del mundo desde la mediapunta, Eva Navarro está rayando a un nivel fantástico desde su nuevo puesto de lateral derecho y Caroline Weir, que ahora parte desde el extremo derecho hacia zonas centrales, tiene unos números —14 goles y seis asistencias— que se asemejan a los de la futbolista diferencial que era antes de que se rompiera el ligamento cruzado en 2023. La capacidad del Real para poner en apuros a los cocos de Europa se ha elevado, pero las blancas han sido incapaces hasta ahora de mantener esa competitividad extrema durante todo el tiempo de los encuentros.