Por cada 1.000 millones de euros de facturación, las empresas españolas solo registran dos derechos de propiedad industrial
España innova, pero protege poco esa innovación. Esa es una de las principales conclusiones de la novena edición del Observatorio de Innovación en Gran Consumo en España, elaborado y presentado este martes por el Institut Cerdà, una fundación privada que asesora a empresas e instituciones públicas. El informe pone cifras a una debilidad estructural del sistema productivo español: la baja generación de patentes en sectores clave como la agricultura y la industria agroalimentaria, muy por debajo de los estándares europeos y, aún más, de los estadounidenses.
Los datos son elocuentes. Por cada 1.000 millones de euros de facturación en 2024, las empresas españolas del ámbito agroindustrial generaron apenas 2,2 patentes. En el conjunto de la Unión Europea, la cifra asciende a 6,7, mientras que en Estados Unidos se dispara hasta las 26,9. Traducido en términos relativos, España registra un 67% menos patentes que la media europea en estos sectores estratégicos para el gran consumo. El informe no incluye cifras comparables para el ámbito de la distribución —otro de los pilares del sector gran consumo, junto con los fabricantes de productos de consumo masivo— debido a la falta de datos homogéneos en el resto de países. Pero incluso centrándose solo en agricultura e industria, la brecha resulta significativa.






