El anuncio del multimillonario llega una semana después de que su rival, Jeff Bezos, decidiera abandonar el turismo espacial para centrar su empresa Blue Origin en llevar humanos a la superficie lunar

En medio de la SuperBowl, mientras Bad Bunny triunfaba y Donald Trump lo despreciaba en su red Truth, el hombre más rico del mundo usaba su propia plataforma social X para anunciar que se echa atrás en su gran sueño: colonizar Marte. “Para aquellos que no lo saben, SpaceX ya tiene una nueva prioridad: construir una ciudad en la Luna que pueda crecer por sí sola, ya que potencialmente podemos lograrlo en menos de 10 años, mientras que Marte llevaría más de 20 años”, declaró Elon Musk en la madrugada de este lunes, sin aportar ningún detalle más que concrete cómo piensa lograr ese objetivo.

Musk ha hecho este anuncio a menos de un año de que se cumpla el plazo que él mismo se dio para lanzar a Marte su primera flota de naves espaciales, aprovechando la próxima ventana de lanzamiento al planeta rojo, que se abre a finales de 2026 y dura solo unos meses. Cuando hace año y medio se propuso esa ambiciosa hoja de ruta de enviar a Marte cinco de sus Starships, esa gigantesca lanzadera espacial llevaba una brillante racha de avances en sus vuelos de prueba. Y desde entonces, no ha conseguido marcar ningún hito más, acumulando varias explosiones seguidas en la primera mitad de 2025. Y en 2026, todavía no ha realizado ningún ensayo. En esas condiciones, cumplir la promesa de mandar naves no tripuladas a Marte este año —y con astronautas, en 2029, durante la siguiente ventana—, resulta inviable.