Los clientes agudizan el ingenio para sortear los requisitos de permanencia y aprovechar varias ofertas de remuneración al mismo tiempo

La guerra comercial entre los bancos por captar nóminas ha endurecido las condiciones de permanencia y ha dejado a muchos clientes atados a una sola entidad, lo que en teoría impide aprovechar varias de las promociones en vigor al mismo tiempo. Sin embargo, el ingenio colectivo ha encontrado una vía poco conocida para sortear esas limitaciones y obtener ingresos extra que permite ganar 2.000 euros en un año a los ahorradores con más picaresca. Por los foros especializados, y también por los generalistas, corren manuales de instrucciones para obtener pagas extra que correrán a cargo de las entidades financieras.

La banca sigue colocando en el escaparate promociones de todo tipo con el objetivo central de recibir ingresos periódicos y, en teoría, vincular con otros productos a los clientes. Una teoría que, desde luego, no se cumple con los potenciales beneficiarios de las prácticas difundidas en redes sociales. Las entidades están pagando entre 300 y 750 euros por domiciliar el salario y mantenerlo durante periodos que van desde uno a varios años. Son ofertas gancho que actúan como contrapunto a unos depósitos o cuentas que apenas se remuneran en un contexto de tipos de interés estables en el 2%. El problema es que solo se tiene una nómina. La solución, reciclarla.