Abascal acusa a los populares de practicar la guerra sucia y la corrupción, pero no descarta pactar con ellos

El PP y Vox llegan a las elecciones de este domingo en Aragón a cara de perro, con descalificaciones mutuas y acusaciones de guerra sucia y corrupción, aunque sin descartar que acaben pactando si el resultado de las urnas evidencia que se siguen necesitando para gobernar. El detonante de la última escalada de tensión ha sido la publicación en el diario Abc de unos audios de 2024 en los que dirigentes aragoneses de Vox critican con crudeza la orden de Santiago Abascal de abandonar los gobiernos autonómicos que desde un año antes compartía con el PP. En ellos se escucha a Ana Pilar González del Cacho, la jefa de Gabinete del entonces vicepresidente regional y actual candidato de Vox, Alejando Nolasco, afirmar: “Menudo conocimiento de España tiene Abascal… No tiene ni puta idea, es un puto basto”.

El líder de Vox ha restado importancia “a la publicación de audios antiguos” cuya difusión atribuye al “nerviosismo brutal” del PP. Abascal cree que la filtración de estas grabaciones responde a una estrategia de la calle Génova, sede nacional de los populares, que las ha difundido a través de sus “terminales mediáticas”. Se trata, en su opinión, de una estrategia dirigida a frenar el ascenso de Vox en las encuestas aragonesas, que repite el mismo esquema de la campaña electoral extremeña, cuando se filtraron audios que evidenciaban el enfrentamiento interno en Revuelta, la marca juvenil de la formación ultra.