El mandatario, que lleva cuatro meses en el cargo, asegura que todos los puestos de trabajo se otorgaron con arreglo a la ley

A poco de cumplir cuatro meses de gobierno, la gestión del presidente de Perú, José Jerí, va de tumbo en tumbo. Al Chifagate —un escándalo por sus encuentros clandestinos con empresarios chinos— se suma un nuevo frente: un grupo de mujeres obtuvieron contrataciones con el Estado después de reunirse con el presidente en Palacio. La información, revelada por el dominical Cuarto Poder, involucra a cinco mujeres entre los 30 y 40 años que, tras ingresar al despacho presidencial en horarios nocturnos y días feriados, lograron en cuestión de días o semanas órdenes de servicio o designaciones en distintas entidades públicas por remuneraciones que alcanzan los tres mil dólares mensuales.

Una de las señaladas, una ingeniera ambiental, acudió al despacho de Jerí el 1 de noviembre, alrededor de las siete de la tarde. Como consta en el registro de visitas, se marchó al borde de la medianoche. Veinte días después obtuvo una orden de servicio para que se abriese una plaza para ella la institución peruana de la Seguridad Social (EsSalud) y, a la semana, fue contratada en el Ministerio del Ambiente. Pero la ingeniera no fue sola, sino acompañada de otra mujer, quien en menos de tres semanas fue requerida por el despacho presidencial para ofrecer servicios de comunicación interna, según Cuarto Poder.