El Congreso destituyó a José Jerí por sus reuniones clandestinas con empresarios chinos a solo dos semanas de las elecciones

Hace una década que ninguno de los últimos siete presidentes de Perú ha logrado terminar su mandato. El último, José Jerí, un presidente interino, duró apenas 130 días en el cargo. Este martes el Congreso abrió un nuevo abismo político en el país y destituyó a Jerí con una moción de censura a solo dos meses de las elecciones presidenciales. La inestabilidad política es ya la zona de confort de los peruanos, que han normalizado con asombrosa naturalidad que un día se levantan con un presidente y se van a dormir con otro. Tras la moción de Jerí, el Congreso elegirá este miércoles al octavo presidente que, desde 2016, no completará los cinco años de mandato presidencial. Perú es la gran excepción dentro de la región.

La jornada de este martes ha revelado una vez más el poder que tiene el Congreso peruano para poner y quitar presidentes. Los mismos diputados que colocaron a José Jerí al mando en octubre pasado, cuando destituyeron a Dina Boluarte por su incapacidad para contener la crisis de inseguridad ciudadana que afecta al país, lo han apartado por sus reuniones clandestinas con empresarios chinos de dudosa reputación. A sus polémicas citas en restaurantes chinos se sumaban las denuncias que han señalado que el expresidente recibió en Palacio a un grupo de mujeres que luego fueron contratadas por el Estado.