La deportista argelina confiesa en ‘L’Équipe’ que se ha sometido a tratamientos hormonales antes de competir para reducir sus niveles de testosterona
Casi año y medio después de que la antorcha olímpica se apagara en París, Imane Khelif (Aïn Sidi Ali, Argelia; 26 años) convive aún con la sombra de la sospecha. Señalada por su supuesto origen biológico, esto es, por los índices de testosterona de su cuerpo, la boxeadora argelina, campeona en la categoría de -66kg en...
la Philippe Chatrier, convertida en deslumbrante foro pugilístico durante los últimos Juegos Olímpicos, tuvo que definirse como “mujer” ante el mundo en la capital francesa, donde llegó como absoluta desconocida y se marchó como imagen de una polémica global. Tal fue así que personalidades como Donald Trump, el multimillonario Elon Musk o la escritora J.K. Rowling no tardaron en referirse a ella como “hombre”.
Se sucedieron desde entonces los rumores interesados, las acusaciones envenenadas y una larga ristra de comunicados federativos. Todo, ante el cauto silencio de la protagonista, abrumada por tan inusitados niveles de odio. Ahora, en una extensa entrevista concedida al diario L’Equipe, Khelif ha alzado la voz —unas veces en francés, otras tantas en árabe— para zanjar de una vez por todas una polémica que, dice, nunca esperó ni buscó.







