El mediapunta, que aspira a jugar el próximo Mundial, vive un momento espléndido y se ha echado a la espalda al equipo andaluz, herido por las ausencias de su estrella, Amrabat y Lo Celso

“Con tíos como Fornals va uno al fin del mundo. Es un líder y tiene talento para todo”, afirman en el vestuario verdiblanco de Pablo Fornals (Castellón; 29 años), el futbolista que se ha echado a la espalda al Betis en un momento especialmente delicado. El pasado martes se hizo público el parte médico de Lo Celso, que estará dos meses más de baja cuando el equipo verdiblanco pena también las ausencias de Amrabat e Isco desde el pasad...

o 27 de noviembre. Vivo en las tres competiciones, Fornals será clave para el Betis en el duelo de cuartos de la Copa del Rey ante el Atlético (21.00, Movistar). La Cartuja, con unos accesos deficientes y llenos de charcos, se llenará para un partido que puede situar al conjunto verdiblanco a dos partidos de una final, que se jugará, probablemente, el sábado 18 de abril en el propio recinto sevillano.

El mes de enero de 2024 Manuel Pellegrini fue muy tajante en el mercado invernal del Betis. “Si pueden, traigan a Fornals”, aclaró el técnico verdiblanco. La apuesta del chileno por el centrocampista, entonces en el West Ham, fue evidente y el Betis desembolsó ocho millones de euros por el castellonense. El propio Pellegrini lo había fichado en el verano de 2019 para el conjunto londinense, que él mismo entrenaba. Fornals se había forjado una carrera interesante en el Málaga, producto de su cantera, para ser comprado luego por el Villarreal. Debutó en la Liga un 26 de septiembre de 2015 con el Málaga en el Santiago Bernabéu contra el Madrid. Isco, su ídolo, ahora compañero en el Betis, fue muy cariñoso con él. El Málaga lo vendió al Villarreal en el verano de 2017 por 17 millones de euros.