El conjunto andaluz ha perdido a su estrella por tres meses más, pero no ha caído todavía lejos de La Cartuja ni en la Liga ni en la Liga Europa
El Betis, sexto clasificado de la Liga, vive momentos de cierta felicidad. Sin embargo, no puede ser plena en un equipo que sigue vivo en tres competiciones porque su gran estrella, Isco, pasó por el quirófano el pasado lunes 29 de diciembre. Un problema en el cartílago de su pierna izquierda, producto de una acción surrealista en un choque con su compañero Amrabat en el duelo europeo frente al Utrecht el pasado 27 de noviembre, ha a...
cabado con una nueva operación del atacante, la tercera en apenas dos años.
A Isco, un experto en la resiliencia, sobre todo en el aspecto mental, se le espera en el plazo de unos tres meses. Es el único lunar en la marcha de un equipo que por quinta temporada consecutiva juega en Europa y que pretende aprovechar las dudas de este Madrid de Xabi Alonso. “Está fuerte mentalmente y ya ha pasado por estas situaciones. Es una baja importante para nosotros, sin duda, pero también el Madrid no tiene a Mbappé. Hemos sabido ganar sin él y todos estamos ayudándole para que vuelva cuanto antes. Hablar de tiempo son especulaciones”, afirmó ayer Manuel Pellegrini en torno al estado del malagueño. El peso de Isco en el conjunto verdiblanco, de todas formas, es brutal. El curso pasado, incluso después de incorporarse al grupo en diciembre tras otra grave lesión, jugó un total de 33 partidos en todas las competiciones con el Betis. Su balance individual fue de 11 goles y 11 asistencias.






