Parte de las iniciativas anunciadas por el mandatario no son nuevas y algunas abren puertas a nuevos riesgos, advierten expertos
El presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, anunció el martes que España prohibirá el acceso a redes sociales a los menores de 16 años, a las que definió como el “salvaje Oeste digital”. La medida forma parte de un paquete que incluye otras cuatro: la verificación de la edad, la trazabilidad del odio, la responsabilidad de los directivos tecnológicos, la conver...
sión en delito de la modificación de los algoritmos y el trabajo en conjunto con la Fiscalía para perseguir ilícitos cometidos en las redes.
Para el jurista experto en derecho digital Borja Adsuara, algunas de las medidas presentadas por el mandatario no son nuevas y una de ellas plantea serios riesgos jurídicos y democráticos: la que pretende rastrear la huella digital del odio. Mientras que otros expertos advierten del riesgo de crear un entorno digital sin tener en cuenta a la infancia.
En España, la prohibición de que los menores de 14 años faciliten sus datos personales sin consentimiento paterno —entre otros fines, para abrir una cuenta en una red social— está vigente desde 1999. Así lo especifica la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD) de finales del siglo pasado y su Reglamento de Desarrollo de 2007. Además, la propuesta de elevar de 14 a 16 años la edad mínima para que los menores tengan cuentas en redes sociales estaba recogida en el proyecto de Ley Orgánica para la protección de los menores en el entorno digital, actualmente en tramitación en el Congreso. La novedad del anuncio de Sánchez es una enmienda para prohibir a los menores registrarse en redes sociales aunque tengan autorización de sus padres. Adicionalmente, anunció que la herramienta del Gobierno para identificar la edad ya está desarrollada, aunque no ofreció detalles sobre ella.














